Hola, me voy a presentar, soy yo, je, je, je, bueno, si alguien se pregunta de que se rie éste, no se preocupen, que no es de ustedes.

Tengo varios Hobbies, pero hay uno que ocupa la mayoria de mi tiempo, con él nunca he pretendido sacar nada más que aquello que surja por si mismo, al igual que tampoco he pretendido de los demás nada más que compartir e eliminar dudas sobre aquello que se puede compartir.

Como estoy lejos del ánimo de lucro en ello, no esperen verme quizás muchas veces conectado, es terrible mi forma de entender todo esto, en donde parece que uno no pueda seguir con sus cosas si no pretende conseguir nada de ello. Siplemente desde esta lado se desea que se siga adelante.

Hace mucho tiempo que me gustan estas máquinas con las que, en mi caso, paso buenos ratos, algunos mejores que otros. Sí ya se sabe, no se puede ser constante en un sentimiento, si no, cómo se sabría que hay tal sentimiento, si no se pudiese comparar con otro que se haya sentido.

Empezé con esto cuando era un adolescente, tenía unos 14 años creo recordar. Todo ocurrió en la escuela, donde unos compañeros estaban hojeando una revista. Mi curiosidad se levantó cuando oía la palabra juego, en este caso Video Juego. Por aquel entonces, no abundaba mucha diversidad de estos y los he visto nacer, he visto el pong inicial que vi, los marcianitos, los pingballs, los laberintos, todos apareciendo en mi existencia desde 0, quiero decir que en mi niñez esto no existia. Dónde estaba, a sí, en la escuela, oyendo unos compañeros que hablaban de video juegos y que miraban una revista.

Para mi sorpresa, me acerqué a ellos, y comprobé que estaban mirando una página en la que sólo aparecian dos columnas de líneas con un montón de letras escritas. Je, je, je, y claro, preguntando me dijeron que era un juego. No me lo podía creer. En mi mente no comprendía cómo tras unas líneas se escondía aquello que tan buenos ratos me hacia pasar en los billares. Y pronto empezé a hacerme con ellas para comprender un poco más que era todo ello. Un montón de tiempo pasó hasta que conseguí tener en mis manos mi primer ordenador personal, bueno soy de los del ZX. Claro, escogí. Y fué por que mís padrés me compraron unos despues de que jugando con fuegos artificales casi me reviento una mano. Imaginad, mi primer teclado y yo con una sóla mano. ¿Creeis que eso fue un problema?

Para entonces ya tenia un monton de código que sólo quería comprobar. Quería ver como se veía tras una pantalla. Je, je, je, recuerdo código que tecleé como procesadores de textos, muchos juegos, fractales, … nada, era maravilloso.

Luego empezó el tirar de la curiosidad, cuando mi hermana, por cosa de sus estudios tubo que trabajar con un PC y le compraron un TuLIP 386, je je je, opps, que es esto, que nivelazo. Y nada, las manos encima le puse enseguida a ese teclado cuando ella no tenía que trabajar. Y como soy tan insconsciente, pués también empecé a meterme donde no debía. A destrozarlo, claro y a base de broncas, o verguenza de haber estropeado máquinas, pues aprendí también a repararlas, recuerdo esa pantalla negra con su simbolo del sistema, donde no sabía ni que hacer, y venga a leer, que se podía hacer. Empecé con los archivos Bat, y venga menus por todos lados X’D, con las aplicaciones ofimáticas, con todo lo que llegaba cerca. También con el win, pero no le hacia ni caso, ya que entonces, el 3.1 lo encontraba una tontería, perder mucho tiempo en que se pusiese en marcha, las aplicaciones funcionaban raras, sí muy bonito, pero la ligereza que daba no acceder a él se notaba un montón.

Así estube mucho tiempo, aparecían a mi alrededor mejoras, el 486, OHHH una máquina genial sentía por ahí, pero lo cierto es que para lo que yo hacía, no me hacía falta. Además que no se puede uno comprar una máquina como esas, más que nada por depender. Y llegó el pentium, que fue subiendo su pulso de reloj. 75, 100, 120 … y de repente me encuentro que me entregaban como regalo un pentium 133 X’D podeis imaginar mi felicidad. Pues nada, al ataque. Qué diferencia.

Ya sin querer aprendí a repararlos físicamente, algo que nunca me interesó, pero que llega sólo. Nuevas animaciones podía ver tras copiar nuevos códigos que se ofrecian ante mi. Y llegó win95, y luego GNU/Linux y … espero que esto no pare. Me gusta crear cosas con ellos, ver que puede surgir una creación realizada con ellos que salga de uno mismo. Ciertamente me ha gratificado mucho el crear cualquier cosa y observar aquello que tenía enfrente de la pantalla y que había surgido de mí.

No se. Y eso sí es una constante, nunca aprenderé,

one a forever newbie

AnimAlf

Un Comentario


Escribe un comentario

*
*